Si en la sesión 2 se nos dijo que el sistema económico capitalista era insostenible, estaba basado en una utopía, y que bajo él subyacen valores culturales muy negativos, como el egoísmo o la codicia, en esta 3ª sesión la gran conclusión es que el sistema capitalista es una barrera para que los países subdesarrollados prosperen. Además, nuevamente una solución contraria a la libertad: que el Estado intervenga apropiándose de la riqueza generada por los individuos en países desarrollados para distribuirla de manera arbitraria en países subdesarrollados. Esta estrategia es matizable y en este punto del curso me empiezo a cuestionar ciertas cosas. ¿Será cierto, como nos han dicho en clase, que no es posible creer en la libertad, tanto de mercado como social, y a la vez ser responsable socialmente? Yo me niego a aceptar este trade-off entre creer en la libertad y ser “bueno” (léase responsable, solidario, altruista, generoso, etc). Obviamente es necesario un ejercicio de autocrítica dentro de los países desarrollados, algunos valores deben ser matizados al igual que aspectos de nuestro sistema económico, pero de nuevo, no en el sentido liberticida que se nos está marcando, más bien en el sentido contrario, ampliando el alcance de la libertad. Hasta que la globalización no sea un fenómeno plenamente globalizado los países subdesarrollados no estarán en disposición de crear riqueza. No hay ningún país que se haya empobrecido comerciando. Eliminemos todas las barreras al libre comercio y dejemos que los países subdesarrollados creen riqueza. El camino no es apropiarse de la riqueza de los individuos en los países desarrollados y transferirlas a los países subdesarrollados. Transferir riqueza directamente tiene diversos efectos perversos, primero en el país que la aporta. Como dijo Churchill “Una nación que intente prosperar a base de impuestos es como un hombre con los pies en un cubo tratando de levantase estirando del asa”. Segundo, en el país subdesarrollado que no aprende a generar por ellos mismo esa riqueza. Otra cita que me gusta mucho “Si le das un pescado a un hombre se alimentará una vez. Si le enseñas a pescar se alimentará toda su vida” (Kuan-Tzu). Por último, es indispensable extender la democracia por todo el mundo. Como bien planteaba la primera lectura de esta sesión, sin democracia no puede haber prosperidad. Puede ser cierto que los países subdesarrollados caminen detrás de los desarrollados a lo largo de un camino pisoteado y embarrado que dificulte su caminar, pero hay ejemplos de países que han salido de la cola y ahora caminan en el grupo de cabeza y creo que es indispensable adoptar un régimen democrático. ¿Condonemos la deuda? ¡Sí desde ya!, pero condicionemos ayudas futuras a que los países adopten la democracia.
Supongo que por mi reflexión queda claro que en mi opinión la renta sigue teniendo un peso muy importante para cuantificar el nivel de desarrollo de un país, no obstante, hay otros criterios como la educación y la sanidad que son importantísimos, un análisis más completo siempre es mejor, pero educación y sanidad vienen de la mano de la renta. Hay quien cree que la renta funciona como la electricidad, que enchufas el DVD y ahí está. La renta, al igual que la electricidad, se tiene que generar y sin riqueza no podemos invertir en educación y sanidad.
En resumen, ayudemos a los países subdesarrollados enseñándoles a crear riqueza, eliminado barreras al libre comercio para que puedan vendernos esa riqueza y fomentemos la democracia como método de organización.
Supongo que por mi reflexión queda claro que en mi opinión la renta sigue teniendo un peso muy importante para cuantificar el nivel de desarrollo de un país, no obstante, hay otros criterios como la educación y la sanidad que son importantísimos, un análisis más completo siempre es mejor, pero educación y sanidad vienen de la mano de la renta. Hay quien cree que la renta funciona como la electricidad, que enchufas el DVD y ahí está. La renta, al igual que la electricidad, se tiene que generar y sin riqueza no podemos invertir en educación y sanidad.
En resumen, ayudemos a los países subdesarrollados enseñándoles a crear riqueza, eliminado barreras al libre comercio para que puedan vendernos esa riqueza y fomentemos la democracia como método de organización.

